Un poderoso tsunami sacudió el pasado viernes 11 de marzo el noreste de Japón, causando un tsunami que ha dejado graves daños.
El seísmo, que se produjo a las 14:46, hora local, (05:46, hora española).
Tuvo una serie de fuertes réplicas. El epicentro fue localizado a unos 400 kilómetros de Tokio y a unos 32 kilómetros de profundidad.
Inicialmente, la intensidad del movimiento telírico fue calculada por el servicio geológico de Estados Unidos en 7.9 grados, luego 8.8 grados, finalmente en 8.9 grados en la escala de Richter.
Según los sismólogos, se trata de uno de los terremotos más fuertes registrados en Japón en 140 años.
El terremoto, seguido del tsunami y más tarde los incendios provocados por el seísmo en varias partes de Japón, incluyendo la capital, han afectado gravemente varias partes del territorio.
Aviones militares han sido enviados para evaluar los daños causados. Comprobaron que el servicio de tren rápido ha sido suspendido y las autoridades japonesas les informaron de que al menos cinco plantas nucleares habían sido cerradas temporalmente por filtración de radiaciones.
La televisión japonesa mostró imágenes de automóviles, barcos y casas siendo arrastrados por el agua en las prefecturas de Fukushima y Miyagi, después del sismo de 8.9 grados en la escala de Richter.
Nos comunicamos con Ignacio Montesinos, un ingeniero español casado en Tokio, la capital Japonesa, nos contó (no sin emocionarse al recordar) como vivió el sismo: “Parecía una película. La ciudad se ha paralizado; no hay trenes, ni teléfonos, la gente está aterrorizada, no sabemos que hacer ni dónde ir… (se paró un momento, como intentando recomponerse), y prosiguió, “Yo me encontraba trabajando en el laboratorio de un noveno piso, cuando empezó, al principio no le di importancia pues, en Japón son frecuentes estos movimientos, duran dos segundos en los que se mueven las lámparas y notas la sacudida, pero este no duró dos segundos, ni se conformó con mover lámparas, no, fue increíble… ordenadores tambaleándose, gente corriendo por los pasillos, estanterías que caían… nunca vi esto… no era un simple movimiento. Apagué el gas, la luz (es lo primero que nos enseñan a hacer al llegar a Japón), bajé por la escalera de emergencia, no sin trabajo, ya que con lo que se movía todo era difícil acertar con los escalones. Cuando llegué abajo ya más calmado y comprobé la intensidad de lo que había sucedido, pensé: este país y su gente están preparados”.
RESUMEN
Esta noticia nos cuenta cómo y dónde se desarrolla un tsunami, y como consecuencia de ello, un seísmo.
Se desarrolla en Japón, donde son frecuentes en el día a día este tipo de movimientos. Pero esta vez fue más fuerte, lo que provocó grandes desastres como la suspensión del tren; barcos, casas y automóviles arrastrados por el agua, además de edificios incendiados.
En esta noticia, también nos cuenta un español cómo ha vivido este terremoto y los recuerdos que tiene sobre él. Donde finalmente dice que Japón es un país preparado para este tipo de desastres.
OPINIÓN PERSONAL
Japón es una nación previsora, ya que el lugar donde se encuentra está situado en una zona de riesgo de terremotos, puesto que se encuentra sobre placas tectónicas que están en continuo movimiento.
Allí hacen muchos simulacros de evacuación, construyen edificios con todas las medidas necesarias para soportar estos movimientos, etc.
Pero habiendo oído que España también está situada sobre placas tectónicas y habiendo riesgo de terremotos, vemos que aquí no se toman medidas en la construcción de pisos… y algún día lo que ocurrió en Lorca podría ser algo insignificante con que podría llegar a suceder.
María Sánchez Muñoz
1º Bach C